miércoles, 14 de noviembre de 2007

Caballo





SU ORIGEN


Sus orígenes se pueden encontrar en América del Norte, donde se extinguieron y fueron reintegrados por los españoles; habitó hace 55 millones de años el Hyracotherium (o Eohippus), del cual descienden todos los miembros del género Equus. El Eohippus tenía un tamaño que oscilaba entre los 2 y los 4 dm de altura, con cuatro dedos en las extremidades anteriores y tres en las posteriores. A simple vista era similar a un perro. También se han encontrado restos fósiles de esta especie en Europa.
La evolución del eohippus le hizo aumentar su altura hasta los 115
cm y perder sus dedos hasta hacerse monodáctilo, es decir, con un solo dedo. Poco a poco, su único dedo se endurecería hasta desarrollar pezuñas para poder huir de los depredadores.
El Eohippus evolucionaría posteriormente a una especie denominada
Mesohippus, de mayor tamaño y que ya presentaba pies con forma de pezuña. Luego éste evolucionaría al Merychippus, después a la especie del Pliohippus, para luego evolucionar al equus y, finalmente, al que conoce hoy en día, los equinos.
Pronto sus mandíbulas evolucionarían hasta llegar al género denominado '
Equus', de ahí el nombre de 'equinos', del que procede toda la familia de los caballos. En realidad esta teoría no está aceptada por la totalidad de la comunidad científica, aunque sí es la más extendida.
La evolución del caballo puede seguirse a través del registro fósil hasta llegar al Hyracotherium (también llamado Eohippus), un pequeño mamífero herbívoro que vivió durante el Eoceno. El Hyracotherium era un animal con tamaño similar al de un zorro, y tenía cuatro dedos en las patas delanteras y tres en las traseras, terminando cada uno en una uña. En esa época aparecieron a la vez en Norteamérica y Eurasia diversas especies y géneros relacionados. Parece ser que las especies euroasiáticas desaparecieron; sin embargo, las especies americanas dieron lugar durante el Oligoceno al género Mesohippus del tamaño de una gacela, que tenía sólo 3 dedos en las patas delanteras.
Algo más tarde, en el Mioceno, a Mesohippus le sucedió Hypohippus y Anchitherium; se cree que ambas especies colonizaron después Eurasia desde América del Norte. Otros descendientes de Mesohippus fueron Miohippus y Merychippus; este último género desarrolló dientes con coronas muy altas, lo que le permitió, a diferencia de Hyrachotherium, que pastaba hierba, ramonear las hojas y brotes de árboles y arbustos. Entre los descendientes de Merychippus estaba Hipparion, que durante el Plioceno se desplazó y expandió desde Norteamérica hasta Eurasia, y Pliohippus (primer antepasado de un solo dedo), antecesor de Pleshippus y de su sucesor, el caballo moderno, es decir, el género Equus. El paso entre América del Norte y Eurasia se realizaba a través del estrecho de Bering cuando ambos continentes estaban unidos.
Se cree que durante el pleistoceno el género Equus extendió su área de distribución desde Norteamérica a Eurasia, África y Sudamérica. Algún tiempo después los caballos americanos se extinguieron, quizá por alguna enfermedad. Diversos hallazgos en cuevas de Europa indican que el caballo era un animal muy abundante durante la edad de piedra en dicho continente; se han encontrado suficientes restos de esqueletos de caballos dentro y en los alrededores de estas cuevas como para afirmar que eran consumidos por el ser humano. El número de caballos disminuyó en el neolítico, cuando Europa estaba cubierta por bosques en su mayor parte. Se han encontrado restos de la edad del bronce, bocados y piezas de arneses, que demuestran que el caballo ya estaba domesticado en esta época.`







ESTRUCTURA ÓSEA

La evolución ha hecho que sufra unas modificaciones óseas importantes como un aumento de su tamaño y en especial de sus extremidades, que reduzca los dedos de las extremidades a uno solo rodeado de un material córneo llamado casco o vaso. En las extremidades delanteras el cúbito y radio se han fusionado dando lugar a un único hueso, al igual que ha sucedido con la tibia y el peroné lo que impide que pueda girar lateralmente las manos y pies (desde antiguo se llaman así debido al parecido óseo con el ser humano).

Los huesos de la cabeza del caballo son largos, y los de la cara tienen el doble de longitud que los del cráneo. La mandíbula también es larga y posee una superficie ancha y aplanada en la parte inferior de la zona posterior. La columna vertebral está compuesta por 51 vértebras.



REPRODUCCIÓN


Alcanza la madurez sexual a los 4 años. La gestación dura unos 11 meses, y la hembra da a luz una sola cría (el nacimiento de gemelos es algo raro como los partos de 3 o más potrillos). Los caballos domésticos tienen dificultades en el acoplamiento sexual, por lo que en ciertas ocasiones se hace necesario que un hombre dirija el miembro del caballo a la hora de fecundar a la hembra; estos hombres se denominan mamporreros.


lunes, 12 de noviembre de 2007

Panthera Leo













El león (Panthera leo) es un mamífero carnívoro de la familia de los Félidos, y es uno de los cuatro felinos pertenecientes al género Panthera. El macho adulto es fácilmente reconocible por su gran tamaño y llamativa melena, y tiene un peso aproximado de 150 - 250 kg. Las hembras suelen ser considerablemente más pequeñas, con 110 - 180 kg de peso. Es el segundo felino más grande del mundo, después del tigre. La esperanza de vida en los ejemplares salvajes es: 12 años para los machos y 16 para las hembras, mientras que en cautiverio frecuentemente se encuentran ejemplares con más de 20 años. En la antigüedad, el león se podía encontrar en gran parte de África, Asia y Europa, pero actualmente sólo se les puede encontrar en varias partes de África y en la India. Estos felinos prefieren habitar en lugares cálidos.



El león masculino, reconocido por su melena, tiene un rango de peso de entre 145 y 251 kg, mientras que las hembras, de menor tamaño, tienen un peso de 110 - 181 kg, con un peso medio de alrededor de 140 kg en las leonas del Masai. El peso del león es muy variable, dependiendo de la subespecie; un ejemplo de esto son los leones machos Sudafricanos, que pueden pesar hasta 251 kg, mientras que los leones de Asia rara vez superan los 190 kg, incluso existe una población de leones del Masai en la que los machos rara vez superan los 170 kg de peso. También hay diferencia de tamaño en las hembras; las leonas Sudafricanas (y algunas pocas en el Delta del Okavango) alcanzan normalmente los 160 kg, mientras que las leonas asiáticas no pesan más de 115 kg. El león africano en cautiverio más grande logró pesar 366 kg, mientras que en libertad el ejemplar más grande que se ha cazado pesó 313 kg, pero todos estos ejemplares padecen de gigantismo. Los machos tienen una longitud de 160 a 210 cm, y de 140 a 175 cm en el caso de las hembras; los machos pueden medir hasta 1.23 m a la altura de la cruz, y las hembras hasta 1.07 m. Todos los leones poseen un penacho de pelo en la punta de la cola, este penacho es más grande en el león asiático que en las subespecies africanas. La función de este penacho aún se desconoce.
En general, los machos suelen tener un tono un poco más claro que el de las hembras.






Melenas



Anteriormente, los científicos creyeron que la forma y espesura de la melena tenía que ver la subespecie que se trate. Estas características fueron usadas para identificarlos, como por ejemplo al león del Atlas y al león del Cabo, que generalmente poseían melenas copiosas y obscuras. Sin embargo, en la actualidad se sabe que existen varios factores extrínsecos que influyen el en color y tamaño de la melena, como la temperatura del ambiente. La temperatura fresca en zológicos norteamericanos y europeos pueden dar lugar a una melena espesa. Por lo tanto, la melena es algo inadecuado para identificar a una subespecie.
Se han conocido casos de leones carentes de melena en lugares como Senegal y el Parque Nacional Tsavo. La presencia, ausencia o la cantidad de melena está asociada con la testosterona; un ejemplo de esto son los leones castrados, que suelen tener melenas muy escasas. Una melena espesa también puede ser un indicador de una salud genética y física del león, las hembras suelen demostrar preferencia a los machos con una melena grande y obscura; la melena también puede proporcionarle cierta protección en las batallas.




Las hembras son las que generalmente realizan la caza, y normalmente lo hacen durante la noche, que es cuando se encuentran más activos. Su dieta consiste principalmente de mamíferos grandes, como ñus, cebras, búfalos, impalas y gacelas. Sin embargo no desprecian una liebre o algunas aves. En algunos lugares, los leones se especializaron en cazar animales grandes, como hipopótamos (Rio Cuando), jirafas, y elefantes jóvenes (Río de Savuti).
Los leones jóvenes intentan practicar la caza aproximadamente a los 3 meses, pero no desarrollan plenamente sus habilidades hasta tener unos 2 años. Pueden alcanzar velocidades de hasta 56
km/h, pero carecen de la energía para lograr alcanzar esas velocidades por mucho tiempo, por lo que acechan a sus presas muy cerca de ellas, y cuando están a 30 m de distancia (o menos) es cuando entran en carrera. El león persigue a su presa y ataca sus cuartos traseros, tratando de hacerla caer; también suele saltar sobre el animal y derribarlo, y es muerto con una mordida en la garganta, que es perforada por sus colmillos de 7.6 cm. Los leones habitan en lugares abiertos, por lo que pueden ser vistos fácilmente por sus presas, y el trabajo en equipo hace que la probabilidad de éxito sea mayor. El trabajo en equipo también les permite defender su presa de otros grandes depredadores, como las hienas. Los machos generalmente no participan en la caza, a menos que se trate de un animal grande, como un búfalo africano.
Una hembra adulta requiere cerca de 5 kg de carne por día, mientras que los machos unos 7 kg.